Seguro que, como profesional del marketing digital, habrás oído en más de una ocasión la frase de que el Big Data es el petroleo del siglo XXI, dando a entender su enorme capacidad para traccionar todos los procesos productivos de la nueva economía digital. Pero, más allá del concepto teórico para gurús, la duda razonable es: ¿hasta qué punto es aplicable el social data en mi operativa diaria?

Nosotros lo tenemos claro, y lo respondemos con lo que conocemos como el misterio del fan de 50 Sombras de Grey. Uno de nuestros clientes es una de las plataformas de venta on line de libros más potente del mercado de habla hispana, y trabajan de forma sistematizada los perfiles de cada cliente, enriqueciendo dicho perfil con todo el histórico de navegación web y compra de cada usuario registrado en sus sistemas. A partir de estos perfiles, pueden ofrecer a cada cliente contenidos alineados con sus intereses, fidelizándolo y aumentado su consumo.

Lógicamente, las etiquetas de compra tienen un gran peso en su sistema, de manera que la adquisición de un libro de una determinada temática sirve para considerar a dicho usuario como altamente interesado en una línea de contenidos determinada. Un modelo habitual en toda estrategia de fidelización del sector retail.

Ahora bién, en determinadas ocasiones la lógica de compra nos genera un misterio a resolver. Una persona puede comprar libros para otras personas (Dia de la Madre, aniversarios, etc..) o bien usar sus datos para compras de terceros (pareja, familia, etc..). Un ejemplo concreto: llega el Día de la Madre y un usuario compra para la suya el best-seller 50 Sombras de Grey, a pesar de que personalmente no tiene el más mínimo interés en dicha saga literaria. Pero, por la lógica antes apuntada, el sistema etiquetará a dicho usuario como interesado en ese producto concreto y en la temática relacionada, y alimentará con dicha etiqueta todas las herramientas push: newsletter, push, contenidos web, etc.. Y así, nuestro usuario comenzará a recibir de forma continuada contenidos y propuesta que para nada encajan con sus gustos reales.

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¿Cómo podemos resolver el misterio? Con el social data. Gracias a Quimera, leeremos los intereses de dicho usuario en las redes sociales y podremos enriquecer o refutar las etiquetas existentes. En el misterio que nos ocupa, veremos si nuestros usuarios siguen en Facebook o Twitter perfiles relacionados con 50 Sombras de Grey. Si es el caso, misterio resuelto, porque nuestro perfil social si habla, de forma irrefutable, de nuestros gustos. Solamente aquel que esté realmente interesado en 50 Sombras de Grey lo seguirá en redes sociales.

De esta manera, y al integrar esta información con la ya existente en el sistema de nuestro cliente, podremos:

  • Confirmar el perfilado ya existente y aumentar el peso de la etiqueta, estando seguros de que acertamos al enviar al usuario un determinado tipo de contenidos.
  • Todavía más interesante: descubrir nuevas areas de interés que el historial de compra no nos muestra y ampliar los productos y servicios que podemos ofrecer a dicho usuario, mejorando su experiencia en relación a nuestra marca.

Así, el social data se convierte en una herramienta aplicable y de valor real para toda nuestra estrategia de segmentación y fidelización. Como decía aquel; elemental, querido Watson.