En los últimos años, la tendencia a sustituir los mecanismos de registro web por un registro social via Facebook, Twitter, etc.. ha ido creciendo hasta constituir una práctica habitual. No es de extrañar, dadas sus múltiples ventajas:

  • Facilita el proceso al usuario y acaba con el síndrome del Password Fatigue
  • Autorellena informacion
  • En consecuencia, aumenta el % de registro, para nuevos usuarios y para los recurrentes

  Pero el login social puede ser mucho más que eso. Puede ser la herramienta que permita a las marcas integrar de forma orgánica y sin prácticamente costos añadidos todo un conjunto de usuarios a nuestra estrategia de fidelización y CRM.

Si convertimos el login social en un token social (técnicamente, no supone una integración más complicada de lo que es el propio login social, como los clientes de QUIMERA han podido comprobar) mantendremos los altos porcentajes de aceptación, dado que el proceso continúa siendo igual de sencillo para el usuario, y, al mismo tiempo, estaremos consiguiendo dos ventajas estrategicas:

  • Accederemos a la información social del usuario
  • Tendremos la aceptación del usuario para integrar esta información en nuestra herramienta de CRM social

A partir de aqui, podremos:

  • Perfilar al usuario que se ha registrado en base a su información social
  • Conectar este usuario con los registros de nuestras BBDD
  • Comunicarnos con el usuario a través de la red social con que se ha logueado.

En este sentido, el uso avanzado del login social (dentro de la estrategia CRM) significa un paso más en la fusión entre las comunidades de usuarios sociales y usuarios que se registran, que históricamente han existido de forma paralela, y cuyo objetivo último es disponer de una única BBDD, enriquecida con información multicanal (social, de compra, navegación web, etc..) para un conocimiento total del cliente.